Mi definición del mundo sería larga y complicada. Digamos que tiendo a ser inconformista y contraria a lo que se supone debo creer.
Miro las noticias como quién mira un ejemplar de El Caso, y me río con la sarta de mentiras que se suponen ciertas.
Creo en que existe alguien en un más allá que yo veo lejano, pero me niego a creer en que semejante Dios proteja a esos obispos que solamente saben soltar disparates por esa boca que ese Dios no tapa.
Me avergüenzo del mundo que estamos dejando a los que nos tienen que seguir, y a veces creo que es mejor quemarlo todo y volver al origen... al inicio de todo (trogloditas incluidos).
No creo en el machismo ni en el feminismo... no creo que nadie sea superior a nadie, ni que por nacer con polla se te otorgue unos méritos y privilegios que no entiendo, ni quiero entener.
Mi vida se parece mucho a lo que siempre he querido ser, y por eso mismo me siento una privilegiada.
He dejado cosas por el camino... (quién no?).
He dejado deseos por cumplir... (por si alguna vez se cumplen).
He intentado ser fiel solo a mi misma (me he querido mucho).
He abierto esto para intentar explicarme... y si de una vez por todas, consigo entenderme mejor.
Canción del día (NO PODIAFALTAR): Cancao do Mar - Dulce Pontes.